Karol: Karol Wojtyla, La historia de un hombre que se convirtió en Papa, dirigida por el italiano Giacomo Battiato, narra la vida de Juan Pablo II desde la invasión nazi en Wadowice durante la II Guerra Mundial, hasta su elección como Romano Pontífice el 16 de octubre de 1978 a los 58 años de edad.
Interesantísima película, muy bien interpretada por el actor polaco que encarna al Papa, Piotr Adamczyk. Muestra con sabiduría e inteligencia los aspectos históricos que contribuyeron a forjar la personalidad de Juan Pablo II.
Un Papa que creció siendo parte activa de los acontecimientos más terribles del siglo XX. Un Papa que sabe lo que es la vida del obrero, lo que es la persecución. Lo que son las dictaduras, lo que es la violencia. Que ve cómo poco a poco se va quedando solo.
En el recorrido que realiza la cinta comprobamos cómo siente la vocación sacerdotal.
Después le acompañamos en los años duros del comunismo, cuando era acosado por los espías del régimen. Al tiempo, asistimos a su ordenación episcopal y su relación con el cardenal Stefan Wyszinski. Así como le encontramos apoyando a los obreros en Nova Huta.
Con una interpretación sobresaliente de todo el reparto y una puesta en escena muy realista, la película insiste en la debacle nazi. Y en el problema sobre el comunismo. Estructuralmente podremos decir que durante la primera hora y media se ponen de relieve los aspectos más duros para el joven Karol. Mientras que en la última desarrolla sus vivencias como profesor, obispo y cardenal.
Entre los episodios más representativos, encontramos la iniciativa de Wojtyla de pedir perdón por los pecados de la Iglesia. También, las dos intervenciones en el Concilio Vaticano II, apoyadas estéticamente con imágenes de archivo. Cómo no, las votaciones en el cónclave que lo conduciría a ser proclamado Sucesor de Pedro.
resultan deslumbrantes las secuencias que llevan al proceso de conversión del espía que le sigue los pasos. O el milagro conocido sobre la mujer de un amigo, al que le habían detectado un cáncer de pulmón. Plegaria por la que el futuro Juan Pablo II rezó al padre Pío.
Existen sobradas muestras de la simpatía del protagonista. Una de ellas, cuando en el cónclave que le conduciría al papado, mira los zapatos del resto de cardenales. Otra, cuando dice misa sobre una canoa boca abajo. Y otra cuando el gran Wyszinski examina su vestimenta tras el nombramiento como obispo.
Karol II: El Papa, el hombre, rodada en 2006 y también dirigida por Giacomo Battiato. Esta segunda entrega, producida también directamente para televisión, retoma la historia donde se quedó la primera.
La película sigue la historia íntima de Karol Wojtyla, desde el inicio de su pontificado en 1978, hasta su muerte en 2005.
Karol, ahora Juan Pablo II, tiene por delante la dura labor de llevar a la Iglesia hacia el nuevo siglo, empresa que no estará exenta de dificultades, como el famoso atentado sufrido a manos de Ali Agca el fatídico 13 de Mayo de 1981, uno de los muchos episodios que se retratan en el filme. Así pues, la historia se centra más en el Pontífice, a lo largo de todo su mandato (hasta su fallecimiento en 2005), pero destacando además su faceta como ser humano, tal y como reza el título.
En este periodo Juan Pablo II se convirtió en el Papa más importante de la historia moderna. Como se sabe, su papel fue clave para preservar la paz en los distintos acontecimientos sociales que lo acompañaron. Ahí tenemos la caída del comunismo o los incipientes conflictos en Oriente Medio.
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